Frases de amor imposible

Hay amores que llegan cuando menos lo buscamos, pero hay otros que son imposibles de tener. ¿Te ha pasado alguna vez?

Amores imposibles que no sabemos que lo son hasta que así lo sentimos en el día y momento menos esperados. Tal vez cuando lo visitaste luego de muchos años sin verlo o cuando te regaló una flor por el día del amigo. Es esa personita, un amigo o tal vez un primo lejano, que siempre quisiste con el alma, pero que un día empezaste a verlo de manera diferente, empezaste a sentir nervios al estar cerca de él… Para ellos, tengo frases de amor imposible para dedicar y regalar y quiero compartirlas contigo.

10 Frases de amores imposibles o no correspondidos

  1. No hay nada más difícil que tener que sacarse de la mente aquello que no sale del corazón.

  2. Se que lo nuestro no puede ser. Pero no puedo dejar de imaginarnos.

  3. Que triste es amar con el alma y la vida y que la persona amada sólo te llame amiga.

  4. Un amor imposible es un amor que siempre estará en tu corazón y nunca se te olvidará.

  5. Hay amores que sólo pueden vivir en tu corazón, no en tu vida.

  6. No puedo mirarte y no sentir nada.

  7. Eres la persona perfecta en el tiempo equivocado.

  8. Lo fácil aburre, lo difícil atrae, lo imposible obsesiona.

  9. Eres eso que no es mío, pero que no quiero que sea de nadie más.

  10. Es imposible no querer darle un beso cada vez que sonríe.

Historia de un amor imposible (anónimo)

Hoy quiero compartir mi historia de amor imposible. Leer todas las frases para dedicarle me trajo a la memoria muchos recuerdos, entre ellos, este gran amor:

Un verano mi familia coordinó para ir a visitar, luego de muchos años sin verlos, a mis tíos y primos al otro lado del país. Realmente esperaba pasarlo con mis amigas en la playa y disfrutar con ellas, pero para no discutir con mis padres, decidí acompañarlos.

De mala gana llegué, luego de varias horas de viaje, a la casa de mis tíos, que aunque eran muy lejanos, no dejaban de ser mi familia, por lo que mi mamá me pidió ser amables con ellos.

De lejos divisé una figura morena, alta y esbelta… No reconocí quien era, pero me llamó la atención. Cuando la luz me ayudó a definir el rostro, me di cuenta que era mi primo segundo, con quien compartimos de pequeños algunas travesuras en pañales, pero que nunca más volví a ver.

Lo que no vi venir fue mi corazón latir hasta sentir que se me salía del pecho, mis piernas temblar y mis manos sudar como una adolescente en problemas… Todos esos sentimientos invadiéndome de repente, que no pude decirle siquiera “hola”.

Aunque no lo esperaba, él no se acordó de mí, lo que primero me generó enojo y luego indiferencia. Sin embargo en el fondo de mi corazón me decidí a conquistarlo.

Día tras día descubrí en él una persona tierna, divertida, cariñosa, solidaria. Logramos compartir hermosos momentos de risas y confidencias… Me di cuenta que me estaba enamorando.

Sin embargo todo se derrumbó cuando mis padres me escucharon hablar con una amiga del verano que estaba viviendo y sorprendidos o asustados de qué algo pudiera pasar, decidieron volver antes de lo previsto a casa.

No me explicaron por qué, aunque dentro de mí lo imaginaba… Ese amor era un amor imposible. Un amor maravilloso pero inalcanzable.

Cuánta tristeza, impotencia y enojo al mismo tiempo. Era la primera vez que sentía lo que había leído en poemas y visto en películas, pero no podía hacerlo realidad.

Luego de algunos meses de llanto, junté fuerzas y decidí seguir en contacto con mi primo, seguir construyendo nuestra amistad y no perder el vínculo tan lindo que habíamos logrado, y anhelé que tal vez, solo tal vez, algún día ese amor dejara de ser imposible.

¿Y cuál es tu amor imposible?

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